Con la oxigenesis se logra por medio de un proceso no invasivo administrar oxígeno en las capas más profundas de la piel, logrando un efecto de rejuvenecimiento casi en forma inmediata.
Esta terapia se efectúa con un aparato que emite oxígeno a alta presión el cual va penetrando en las capas de la piel purificándolas. Cada sesión dura aproximadamente 40 minutos y el oxígeno se va aplicando por zonas especificas: cara, cuello y dorso de las manos.
En general con sólo ocho sesiones se obtienen resultados fabulosos y los resultados se ven casi inmediatamente dado que la piel queda mucho más firme y luminosa. También hace desaparecer casi totalmente arrugas, manchas y cicatrices de manera notable.